" Si ante el recuerdo desconsolador de tus muchos pecados ..., te sientes ir hacia el abismo del desaliento ..., lánzale una mirada a la estrella, e invoca a la Madre de Dios. " ( San Bernardo de Claraval )
"Y conscientes de nuestros graves pecados, te suplicamos nos ayudes a volver a la Ley de Dios y disipes en nuestra tierra el tormento del odio y las tempestades del rencor y de la violencia , de manera que nuestra Argentina, pacificada y reconciliada , viva los frutos del gran Congreso Eucarístico de 1934 bajo tu dulce patrocinio..."
ARGENTINA CONSAGRADA
Nuestro país necesita oraciones. Muchas oraciones. Por eso este año lo
dedicamos a rezar especialmente por él, y a pedir que otros hagan lo mismo, a
fin de que formemos una gran fuerza espiritual, porque los males que nos aquejan
“sólo se pueden vencer de rodillas” como se suele decir en estos casos. Este mes
de la fiesta Patria nos ha parecido propicio recordar que en varias
oportunidades la Argentina ha sido consagrada, es decir, dedicada por completo a
Dios, de diversas formas. Recordamos especialmente la consagración que hizo el
Papa Juan Pablo II, ya elevado a los altares, a la Virgen de Luján, y con esa
entrega tan solemne recordamos las otras con una brevísima oración a modo de
visita espiritual a su Santuario (como enseñara precisamente el Beato Juan Pablo
II). Oración que todos podemos rezar cada día, individualmente, en familia o en
comunidad, para que la gracia nos ayude a convertirnos y vivamos en espíritu y
en verdad esas consagraciones. La oración incluye en su texto pequeñas frases
dichas en las distintas consagraciones realizadas a través de los
años.
Renovación de la Consagración de la
Argentina
a los Sagrados Corazones de Jesús y
María
¡Ave María Purísima!
, Fundadora de la Patria y Madre de nuestro pueblo, te
visitamos espiritualmente en Luján, pago y santuario entrañablemente nuestro, de
todos los argentinos 1, donde te muestras en tu portentosa Imagen revestida de sol,
con la luna a tus pies, y coronada de estrellas (Ap.12,1). Y conscientes de
nuestros graves pecados, te suplicamos nos ayudes a volver a la Ley de Dios
y disipes en nuestra tierra el tormento
del odio y las tempestades del rencor y de la violencia 2,
de manera que nuestra Argentina, pacificada y reconciliada 3, viva los frutos del gran Congreso Eucarístico de 1934 bajo tu
dulce patrocinio 4. Y, correspondiendo a tus pedidos y
promesas hechos en Fátima como en tantos otros lugares elegidos por Ti,
renovamos y ratificamos nuestra Consagración irrevocable a tu Inmaculado
Corazón 5 y al Divino Corazón de Jesús 6, vivo y presente en el Sacramento del Altar.
Amén.
1 - Comienzo de la Consagración
oficial al Inmaculado Corazón de María, realizada por el Presidente Onganía con
todos los gobernadores de las provincias, presididos por la unanimidad de los
obispos del país, el 30 de noviembre de
1969; 2 - súplica que en esa ocasión hizo el Cardenal Primado, Antonio Caggiano
en la homilía de la Misa concelebrada; 3 - frase histórica de Juan Pablo II en
la Consagración a la Virgen de Luján el Domingo de Ramos 12 de abril de 1987
ante la multitud reunida en la Avenida 9 de Julio de Bs As; 4 - piadosa alusión
a la Patrona de la Patria y del magno Congreso Eucarístico de 1934, del
Presidente Justo, en la Consagración al Santísimo Sacramento realizada en la
jornada de la clausura del mismo; 5 - de la oración consagratoria al Inmaculado
Corazón de María hecha por el Episcopado Argentino en 1947; 6 - en un Domingo de
los años 40 se realizó la Consagración al Sagrado Corazón de Jesús, con una
oración pronunciada por el pueblo fiel en todas las iglesias de la
República.