|
María en los
escritos de Santos y Beatos
En los Santos y Padres de la Iglesia
La purificación de Santa María
Homilía en la Purificación de Santa María
Pasados cuarenta días del nacimiento de Jesús, el Señor es presentado en el templo por sus padres. Están presentes en el templo una virgen y una madre, pero no de cualquier criatura, sino de Dios. Se presenta a un niño, Hijo de una virgen, cuya divinidad no cabe en el mundo entero. Se ofrece por el niño lo establecido por la ley, pero no para purificarlo de una culpa, sino para anunciar abiertamente el misterio.
Todos los fieles saben que la madre del Redentor desde su nacimiento no había contraído mancha alguna por la que debiera de purificarse. No había concebido de modo carnal, sino de forma virginal...
El evangelista, al narrarnos este hecho, presenta a la Virgen como madre obediente a la ley. Era comprensible y no nos debe maravillar que la madre observara la ley, porque su Hijo había venido no para abolir la ley, sino para darle cumplimiento. Ella sabía muy bien cómo lo había engendrado y cómo lo había dado a luz y Quién era el que lo había engendrado. Pero, observando la ley común, esperó el día de la purificación y así ocultó la dignidad del hijo. ¿Quién crees, oh Madre, que pueda describir tu particular sujeción? ¿Quién podrá descubrir tus sentimientos? Por una parte, contemplas a un niño pequeño que tú has engendrado y, por otra, descubres la inmensidad de Dios. Por una parte, contemplamos una criatura, por otra, al Creador.
::
|
Este escrito
aparece publicado en |
Categoría : |
Santos y Padres de la Iglesia |
| |
Secciones : |
|
::
::
Volver a la página anterior ::
::
Ir al índice de Escritos de los Santos ::

|