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Retrato de la Virgen
(Soneto)
Poco más que mediana
de estatura;
como el trigo el
color; rubios cabellos;
vivos los ojos, y las
niñas dellos
de verde y rojo con
igual dulzura.
Las cejas de color
negra y no oscura;
aguileña nariz; los
labios bellos,
tan hermosos que
hablaba el cielo en ellos
por celosías de su
rosa pura.
La mano larga para
siempre dalla,
saliendo a los
peligros al encuentro
de quien para vivir
fuese a buscalla.
Esta es María, sin
llegar al centro:
que el alma sólo puede
retratalla
pintor que tuvo nueve
meses dentro.
(
Lope de Vega )
La Virgen María nació en
Nazaret. Sus padres fueron según la tradición, San Joaquín y Santa
Ana. María era de familia sacerdotal, descendiente de Aarón; ya que
Isabel, madre de Juan y esposa del sacerdote Zacarías, era su prima
(Lc 1,5; 1,36). María y José eran de modestas condiciones
económicas, pero ricos en santidad y virtud cumplidores de la Ley
como lo prueba el Evangelio según San Lucas (Lc.1,22-24).
De acuerdo a la tradición María, siendo niña fue ofrecida al Templo
para ser educada, iniciada y formada en el culto, bajo la guía de
mujeres virtuosas que vivían en edificios adyacentes, quiénes a su
vez tenían a su cargo el arreglo y cuidado del Templo y se dedicaban
a la oración. Estas mujeres al servicio del Templo han sido parte de
una larga tradición que se remonta a los tiempos de Moisés (Ex 38,
8) y aún continuaba en el tiempo de la llegada de Cristo (Lc 2, 36).
Según la tradición y costumbres hebreas, a la edad de 14 años fue
dada por esposa a José. Sin embargo, María continuó viviendo en su
casa paterna hasta que transcurriera el año, tiempo prudencial -
según la costumbre hebrea - entre el casamiento y la entrada a la
casa. Su prometido José, era de la tribu de David (Lc 1,27). Él era
carpintero de oficio y vivía en Nazaret (Mt. 13,55) lugar donde la
Virgen recibe el anuncio del ángel.(Lc. 1,26)
El ángel la saluda "Alégrate, llena de gracia" (Lc 1, 26) y le
anuncia que será la madre del Mesías, del Hijo de Dios.
María es consciente de lo que le espera, gracias a su profundo
conocimiento de los Sagradas Escrituras, y sabe también los
sufrimientos que padecerá el Mesías, el Salvador (Is. 53).
Tras el anuncio del ángel, María acude presurosa a la casa de su
prima Isabel, que estaba en los últimos tres meses de embarazo,
donde permanece solícita hasta el nacimiento de Juan el Bautista.
Isabel residía en Ain Karim, Judea, que dista unos 150 Km de Nazaret,
en Galilea. A su llegada, Isabel la saluda con estas emotivas
palabras: "Madre de mi Señor" y la alaba por su fe "Dichosa tú por
haber creído" (Lc 1,43).
María no logra contener su gozo y prorrumpe a Dios con el cántico:
"Proclama mi alma la grandeza del Señor, y se alegra mi espíritu en
Dios, mi Salvador..." (Lc.1,46-55).
Cuando María vuelve a Nazareth se tiene que enfrentar con la
dolorosa experiencia de la duda de José. Debido a su maternidad,
éste la repudia en secreto y piensa en abandonarla. María sufre y
calla, y espera a que Dios venga en su ayuda. En efecto, un ángel
disipa en un sueño los temores de José, quien presuroso adelanta la
ceremonia de la fiesta de entrada en la casa del esposo.(Mt 1,18-25)
Un edicto de Cesar Augusto que ordenaba el censo (Lc. 2,1) obliga a
los dos esposos a ir a la ciudad de origen de la dinastía de David,
a Belén de Judá. El viaje es fatigoso, por las arduaes condiciones
del camino y por el hecho de estar próximo el alumbramiento de la
Virgen.
En Belén, los esposos no encuentran lugar para alojarse. María da a
luz a su Hijo primogénito en un pesebre, en el campo en Belén (Lc 2,
7), y algunos pastores acuden para adorar al Niño Jesús recién
nacido (Lc 2, 8-19).
Llegado el tiempo de la purificación, según la ley de Moisés, María
y José llevan a Jesús al templo para ofrecer su primogénito al
Señor. En el templo encuentran a Simeón, quien anuncia a María "que
una espada le traspasará el alma".(Lc. 2,22-38)
Posteriormente, llegan los Magos de Oriente (Mt 2, 1-12) que buscan
al "Rey de los judíos" recién nacido. Al oír esto Herodes se llena
de espanto. Cuando Los Magos encuentran al Niño, le ofrecen sus
regalos, aliviando la situación de la Sagrada Familia. Los Magos se
marchan y el Angel del Señor se aparece en sueños a José,
indicándole que huya con la familia a Egipto, por que Herodes busca
al Niño para matarlo (Mt. 2,13-16). El viaje es de 500 Km, y tienen
que atravesar el desierto. En Egipto, Jesús, María y José pasan por
la penosa experiencia de llevar una vida nómada y de prófugos. (Mt.
2,14).
Muerto Herodes, la Sagrada Familia se establece en Nazaret (Mt 2,
13) llevando una vida pobre, laboriosa y devota. Hallamos de nuevo a
Jesús en el templo a la edad de 12 años, en el episodio de su
extravío y hallazgo. En aquel hecho, Jesús manifiesta su deseo de
"servir a la casa de mi Padre" (Lc 2, 41).
No se han descritos otros episodios. Es de presumir que transcurren
otros 20 años de trabajo. Después, Jesús deja a su madre, ya viuda,
y empieza su misión de predicador. Encontramos después a María en
las bodas de Caná, donde obtiene de Jesús su primer milagro en favor
de los esposos (Jn 2,1). María de vez en cuando veía a Jesús (Mt 12,
46), y lo seguía en sus peregrinaciones apostólicas (Jn 2,12. Lc
8,3).
Seguramente, durante la pasión de Jesús, María siguió de cerca la
conspiración del Sanedrín, los acontecimientos del Jueves Santo por
la noche y la condena a muerte de Jesús, su flagelación y
crucifixión. María está debajo de la cruz del Hijo moribundo, quien
le dirige las últimas palabras para encomendarla a su discípulo
predilecto, y a él entregarle a María como Madre (Jn 19, 25). Así
fue como María dio comienzo a su maternidad espiritual.
Después de la Ascensión de Jesús, María y los discípulos, reunidos
en oración común, esperan la venida del Espíritu Santo. De esta
forma, María es el centro de la vida de la Iglesia naciente.(Hech 1,
14)
La tradición nos dice que María siguió con el apóstol Juan y,
transcurrido el tiempo, se adormeció en el Señor y fue asunta al
Cielo.
Lea, según Ana Catalina Emmerich
:
"La
infancia de María"
::
La anunciación y el
Nacimiento de Jesús ::

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